11.12.2009

Homenaje a la locura: amor digital y a distancia


- ¿Seguirás tan celosa de tus ojos o permitirás que los mire fijamente, mientras tomo tu mano siniestra?
- Serán todos tuyos, porque no sé cuándo volveré a verte.
- En ese momento sabré si te extrañaba.
- ¿Hasta entonces?
- Acaso la punzada perpetua del ventrículo es mera soberbia, pero, sin empacho, podría advertir ahora mismo esta corazonada. Sé lo que siento por ti, pero hasta entonces sabré si en verdad te echaba yo de menos o es solo un corazón loco.
- ¿Es pertinente alegar locura?
- No es casualidad que pase noches enteras observando las fotos de tus tenis o estudiando la manera como te abrazan los hombres a tu lado, para inventar mejores.
- Mis tenis dieron una gran batalla...
- Lo sé, pero dichoso aquel que pudo desnudar tus pies y juguetear con tus pulgares.

11.03.2009

Sabio consejo

Ayer escuché a mamá aconsejar a una de sus hermanas: "Dale muchos besos y ponle merthiolate. A esa edad, aún se curan con besos, aprovéchalo, porque cuando crezca tus besos ya no serán suficientes pues sus heridas se volverán más profundas". Mamá sabe de lo que habla, pero, aun en los momentos más difíciles, me mete a la cama, me abraza y me da un beso. Entonces, todo comienza a sanar, incluso si la herida es muy profunda.

10.29.2009

Reflexiones de aniversario

Cumplo un año de trabajar en X. Como mi seguridad corre peligro, no escribiré el nombre del lugar en el que laboro aunque ya lo saben quienes lo tienen que saber. En realidad no cumplo un año, sería el tercero, pero como no fue consecutivo, entonces festejo uno de haber regresado. Lo de festejar es mero formalismo, porque no estoy precisamente orgullosa de ser sobreexplotada, de maldormir, malcomer, malganar, de malvivir, pues. Por eso, y porque, como diría la Raai (que no la Rae), pertenezco a la generación Y, sé que pronto he de volar. Pronto no es un mes, pronto podría ser pasando la cuesta de enero. Habría que mirar al extranjero, no porque yo sea malinchista, sino porque aún quiero comerme el mundo. No tengo aires de grandeza, que quede bien claro, sólo que los pies me pesan muy poco. Tampoco es que quiera huir, es sólo que nadie puede pensar que una vida está frente al monitor, salvo Bill Gates y Steven Jobs y su tocayo Wozniak. El punto es que, eventos recientes me hacen confirmar que mi futuro no está aquí, y cuando digo aquí me refiero a México. Es momento de comenzar a cambiar el rumbo. Never better.

10.27.2009

Todo mundo tiene su corazoncito

El Chai es uno de esos personajes que, si te toparas con él en la calle, preferirías agachar la mirada, bajar la banqueta o cruzar la acera, por decir lo menos. Mide unos 180 centímetros y pesa unos 150 kilos, gracias a una reciente dieta a la que se sometió. Como es tatuador de oficio, decidió usarse a sí mismo como escaparate, así que, difícilmente se ve un espacio virgen en su cuerpo. También tiene un par de perforaciones en la cara, lleva el cabello por debajo de los hombros, usa botas de casquillo y te mira como si tuvieras que pedirle perdón por haberte cruzado en su camino. Digamos, pues, que, por decirlo suavecito, el Chai no es precisamente agradable a la vista de la mayoría, mucho menos cuando está en compañía de sus compis rayadores, cinco personajes que comparten características físicas con el líder del clan.

Hace unos días asistí a su local a presenciar una de sus obras maestras, porque, hay que decirlo, el tipo hace una labor magistral, incluso, cuando raya a hombres con cara de chamacos y gesto de arrepentimiento. Pero, aquella noche, el Chai mostró algo más que su trabajo y dejó al descubierto su lado más sensible:

- ¡¿Qué pedo Chai?! ¿Me prestas una aguja del siete?
- ¿Pa qué, mano?
- Le prometí a un cabrón que hoy le terminaba de hacer sus tatuajes, de esos de números. ¿Te acuerdas de ese güey?
- Ah, sí.
- ¿Tons qué? ¿Me la prestas?
- Tssss, pos ya qué güey, ya te conozco, si te digo que no, me vas a ver bien feo.
- Oh Chai...
- Pos no me gusta...

10.26.2009

Síntesis informativa

No justifico mi falta de atención a este blog. He estado seca. ¿Las razones? Muchas, especialmente porque octubre ha sido un mes muy peculiar. Presento una síntesis informativa de lo que ha sido mi ajetreo personal.

- Los conflictos: Ninguno.
- Del trabajo: Exceso de estrés por la desaparición de Luz y Fuerza del Centro, aprobación del Presupuesto 2010, elección del nuevo Ombudsman, crecimiento de los casos de influenza A H1N1, hechos vinculados con el crimen organizado y comparecencias de Secretarios de Estado.
- La salud: Crónico dolor de tripa y contracturas en los hombros, ambos adjudicados al estrés.
- Para alucinar: Dos bodas y sus respectivos rituales de salón de belleza, tacones y vestidos.
- El evento: El concierto de Depeche Mode.
- Para celebrar: Los 70 años del abuelo y mi promesa de emborracharme con Tipi.
- La comida: Mi dieta en el último mes ha sido a base de sandwiches con vista al monitor, nada para celebrar. Pero, si tuviera que decir una buena comida, definitivamente sería el cereal de yoghurt con frutos rojos.
- La preocupación: La salud de Pipe.
- La esperanza: Las vacaciones que no he tenido.
- El sentimiento: Nostalgia.
- El descubrimiento: Regina Spektor.
- El disco: El S.O.S. de Into the Wild.
- La película: 500 days with Summer.
- La compra: Un par de botas grises y un sweater a tono.
- Para añorar: El fin de semana de Mizpah.

9.30.2009

Diálogo surreal pero reconfortante...

- ¿Sabes que, aunque estés triste, parece que tus pies siempre están pegando una carcajada?
- Es lo más bonito que me han dicho en la vida...
- Además tienen como chapitas de pies.

9.28.2009

La frase de la semana

- Un saludo a mis amigos emos y a mis amigos gays, que son los mismos.

El Jerry, durante su actuación en el Almost Famous